| Puertas Correderas cortafuegos |
Fichas técnicas
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En 2 hojas y con portillón de paso.
Grueso puerta: EI-60: 65 mm; EI-90: 85 mm; EI-120: 96mm; RF-180: 115mm; RF-240: 125mm
Espesor chapa: 1.5mm
Acabados: chapa en bandejas verticales de hasta 500-600mm de ancho con material galvanizado o chapa negra con imprimición gris.
Relleno: materiales ignífugos especiales (lana de roca de alta densidad, pladur, etc).
Pesos: EI-60: 36 Kg/m2; EI-90: 52 Kg/m2; EI-120: 76 Kg/m2; RF-180:55 Kg/m2; RF-240: 58 Kg/m2
Posibilidad de acabados en ACERO INOXIDABLE.
Hasta 800 Kg guía de tubo abierto 65x65x4 mm
De 800 a 1050 Kg guía IP
De 1051 a 1500 Guía IG
De 1501 a 2000 guía H
Puerta corredera cortafuegos compuesta por perfiles metálicos en bandeja, de chapa lisa por ambas caras, relleno de material ignífugo, laberinto formado por ángulos de ajuste en la obra y juntas intumescentes para garantizar la estanqueidad al fuego, suspendida por guía superior recta mediante rodamientos con contrapeso oculto en caja registrable para su cierre automático en caso de incendio y retención por fusible o electroimán. Pintada con imprimación y demás accesorios para recibir a obra.
Las correderas de uso contínuo son puertas que se pueden abrir y cerrar continuamente, por eso PUNISA ha diseñado un sistema que facilita la apertura y el cierre manual de la puerta. La corredera se desliza siempre a través de un cable que es retenido por un fusible o un electroimán, cuando el fusible funde a 70ºC o se desactiva el electroimán, el contrapeso acabará empujando la puerta hasta cerrarla por completo.
Estas puertas correderas pueden estar siempre abiertas y sea cual sea su posición, si están abiertas del todo o medio abiertas, siempre garantizarán su cierre en caso de alarma.
Si la conexión de la puerta es a través de electroimán permite que la puerta esté conectada a una central de incendios o de alarmas.